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Calamar, Bolívar, 25
nov (SP). “Permítanme, compatriotas de Calamar,
alterar un poco la agenda del tema que nos ocupa,
para dar unas reflexiones sobre esta declaración del
presidente Chávez.
Presidente Chávez: la verdad, con testigos, es que a
usted se le permitió mediar con las Farc, como lo
pidió. A usted se le permitió reunirse con las Farc,
como lo pidió. A usted se le permitió reunirse con
el ELN. A usted se le permitió que Rodrigo Granda se
trasladara, de Cuba a Venezuela.
Y como en tantas ocasiones anteriores, las Farc
volvieron a mentir, volvieron a incumplir.
La verdad, Presidente Chávez, y la verdad con
testigos, es que cuando no hay argumentos y se apela
a los insultos, como usted lo hace, se afectan no
solamente las relaciones internacionales, sino que,
en este caso, usted con sus insultos y su falta de
argumentos hiere la dignidad del propio pueblo de
Venezuela que usted representa.
La verdad, Presidente Chávez, es que nosotros
necesitamos una mediación contra el terrorismo y no
legitimadores del terrorismo.
Sus palabras, sus actitudes, dan la impresión de que
usted no está interesado en la paz de Colombia, sino
en que Colombia sea víctima de un gobierno
terrorista de las Farc.
La verdad, Presidente Chávez, la verdad con
testigos, como la nuestra, es que nosotros
necesitamos que nos ayuden a superar esta tragedia
del terrorismo, pero que no se aprovechen de la
necesidad del acuerdo humanitario para invocar la
ayuda a Colombia y venir a Colombia simplemente a
intervenir en ella, para fomentar un proyecto
expansionista.
La verdad, Presidente Chávez, es que si usted está
fomentando un proyecto expansionista en el
Continente, en Colombia ese proyecto no tiene
entrada.
La verdad, Presidente Chávez, la verdad con
testigos, es que no se puede incendiar el Continente
como usted lo hace, hablando un día contra España,
al otro día con los Estados Unidos; maltratando un
día a México, al siguiente al Perú, en la mañana
después a Bolivia. No se puede maltratar al
Continente, incendiarlo, como usted lo hace,
hablando de imperialismos, cuando usted, basado en
su presupuesto, quiere montar un imperio.
La verdad, Presidente Chávez, es que no se puede
maltratar la historia, no se puede manchar la
memoria de los héroes, desfigurándolos en la
demagogia popular, para desorientar a los pueblos.
El General Santander nos dio el ejemplo del apego a
la ley. La verdad, Presidente Chávez, es que no se
puede burlar la ley, como usted lo hace, tratando de
maltratar al General Santander, para sustituir la
ley por el capricho personal.
La verdad, Presidente Chávez, la verdad con
testigos, es que no se puede desorientar al pueblo
interpretando mal el legado del Libertador Bolívar.
El Libertador fue integracionista, pero no
expansionista. El Libertador dio la independencia a
nuestras naciones, pero no les trajo una nueva era
de sometimiento. El Libertador no andaba tratando de
sacar del territorio americano la dominación
europea, para imponer, como usted quiere hacerlo, su
propia denominación, basada en el poderío de su
presupuesto, al pueblo de Venezuela y al pueblo de
Colombia.
La verdad, Presidente Chávez, es que el pueblo de
Colombia tiene todo el derecho de derrotar el
terrorismo, tiene todo el derecho a aceptar
mediaciones, pero no mediaciones que busquen el
protagonismo político, el enseñoramiento político
del terrorismo.
Me preocupa mucho que usted, afanado por
pretensiones electorales, ahora trate de apelar al
viejo truco de estimular en Venezuela odio contra
Colombia y contra el Gobierno de Colombia, para
buscar su favorecimiento electoral.
La verdad, Presidente Chávez, es que los
antecedentes de mi Gobierno muestran que en nuestra
difícil lucha contra el terrorismo hemos sido
respetuosos de todos los Gobiernos y de todos los
países del mundo.
Apelo a la reflexión, a la conciencia del pueblo de
Venezuela para examinar este tema. Mientras un
Gobierno no es capaz de censurar a las Farc, sí
censura injustamente al Gobierno de Colombia y la
contradicción es que el Gobierno de Colombia,
enfrentado a los terroristas, jamás, jamás ha
irrespetado al Gobierno de Venezuela ni al pueblo de
Venezuela.
La verdad, Presidente Chávez, es que el comunicado
de ayer es sustentado por nuestros antecedentes, por
nuestros hechos y tiene testigos.
La verdad, Presidente Chávez, es que en cada momento
se conocen nuevos elementos. Nuestro Cónsul en los
Estados Unidos, que acompañó a la senadora Córdoba
(Piedad) a la reunión con uno de los presos
pertenecientes a las Farc que por narcotráfico están
en cárceles de los Estados Unidos, nuestro Cónsul
nos ha informado que la senadora Córdoba habló con
el preso de las Farc de política, está bien; de la
posibilidad de una constituyente en Colombia, está
bien. Todo eso es respetable, así no estemos de
acuerdo. Pero la senadora también habló de la
necesidad de un Gobierno de transición en Colombia.
La verdad, Presidente Chávez, es que eso nos da el
derecho a los colombianos a interpretar que en la
mediación, a la cual lo invitó usted la senadora
Piedad Córdoba, de acuerdo con las actitudes de la
senadora y con estos comentarios, estaba más
interesada, esa mediación, en posibilitar un
Gobierno con influencia del terrorismo en Colombia,
que en ayudarnos a superar la tragedia de los
secuestrados y a conseguir la paz.
Desde Calamar (Bolívar), esta región de la Patria
hoy tan azotada por las inundaciones, le digo al
mundo que pedimos y recibimos ayuda, pero no
aceptamos proyectos expansionistas.
Desde Calamar, esta región azotada hoy por las
inundaciones, le digo al mundo que aquí hay pobreza
y limitaciones, pero hay dignidad.
El dinero se consigue todos los días, así en unas
naciones sea más escaso que en otras. Pero la
dignidad, el respeto al ser social, el respeto a las
libertades individuales, cuando se pierden esos
valores es difícil volver a recuperarlos.
Nosotros seguiremos haciendo todos los esfuerzos por
derrotar al terrorismo, por recuperar nuestros
conciudadanos secuestrados, pero no admitimos que se
abuse de nuestra tragedia para darle la razón al
terrorismo.
No admitimos que se abuse de nuestra tragedia para
venir a incorporar a Colombia a un proyecto
expansionista que poco a poco va negando las
libertades que con tanta dificultad este Continente
ha logrado conquistar”.
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