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Ciudad de Guatemala, 14 ene (SP).
“Quiero agradecer a todos los gobiernos y personas
que han apoyado la lucha democrática de Colombia
contra el terrorismo. Gracias a esos gobiernos, que
han procedido de conformidad con la legislación de
Naciones Unidas (ONU), y con la legislación de la
Organización de Estados Americanos (OEA).
De acuerdo con esas legislaciones, los grupos
violentos de Colombia son terroristas. Por el
secuestro, porque los grupos violentos de Colombia
reclutan y maltratan a menores, atentan contra
mujeres embarazadas, contra ancianos.
Ayer no más, el grupo terrorista de las Farc,
secuestró en la Costa Pacífica colombiana a seis
turistas. No obstante lo que ha mejorado nuestro
país en materia de seguridad, todavía tuvimos esa
dificultad.
Los grupos terroristas de Colombia, lanzan bombas
contra la población civil. Naciones Unidas y la
Organización de Estados Americanos, calificaron como
terrorismo la acción de las Farc en el año 2003,
contra el Club Nogal de Bogotá.
De acuerdo con la legislación de Naciones Unidas, y
con la legislación de la Organización de Estados
Americanos, estos grupos, al traficar con drogas
ilícitas, que son el principal sustento de su
actividad violenta, son grupos mafiosos, son grupos
terroristas.
Es importante, también agradecer el apoyo que
nuestra lucha democrática ha recibido en estos días,
porque ese apoyo es consistente con declaraciones de
la Unión Europea, que catalogan a estos grupos como
terroristas.
Debo recordar que hace pocos días, el 20 de
diciembre de 2007, la Unión Europea ratificó la
declaratoria de terroristas a los grupos violentos
de Colombia, como también han sido declarados
terroristas por Canadá, por los Estados Unidos, como
han sido declaradas terroristas sus actuaciones por
la Organización de Estados Americanos y por la
Organización de Naciones Unidas.
Al agradecer este apoyo que Colombia ha recibido de
tantos gobiernos y de tantas personas en las últimas
horas, quiero decir que la Nación colombiana, el
pueblo colombiano merece ese apoyo, porque adelanta
una política de seguridad desde la democracia, no
desde la dictadura.
Esto marca sustanciales diferencias con guerrillas
que operaron anteriormente en el continente, esas
guerrillas ganaron algún grado de legitimidad,
porque esas guerrillas combatían dictaduras. En
Colombia, guerrillas y paramilitares, han maltratado
una democracia y se han financiado con drogas
ilícitas.
La lucha de Colombia contra los violentos es una
lucha desde la democracia, no desde la dictadura, y
eso le da a Colombia el merecimiento para tener el
apoyo internacional que se ha venido recibiendo en
estos días.
Colombia merece ese apoyo por todos los esfuerzos
realizados para buscar la liberación humanitaria de
los secuestrados, como acabo de recordarle a la
señora Viceministra de Francia (RamaYade), quien me
trajo una carta del presidente Sarkozy.
A petición del Presidente (Nicolás) Sarkozy, el
Gobierno de Colombia liberó a Rodrigo Granda, el
integrante de las Farc más importante que estaba en
nuestras cárceles, la respuesta que obtuvimos de las
Farc fue el asesinato de 11 diputados vallecaucanos.
El Gobierno de Colombia unilateralmente ordenó la
liberación de 177 integrantes de las Farc, como un
gesto de buena fe para lograr la liberación de los
rehenes que permanecen secuestrados por las Farc.
Colombia merece el apoyo que ha venido recibiendo en
las últimas horas, porque Colombia tiene autoridad
moral, derivada de haber enfrentado a todos los
grupos terroristas por igual. Colombia ha
desmantelado el paramilitarismo y ha debilitado la
guerrilla. Esto es algo bien importante.
Nos da autoridad moral para pedir a la Comunidad
Internacional, para decir que el apoyo a Colombia
desde dentro del país y desde la Comunidad
Internacional, tiene que ser un apoyo a nuestra
democracia, y tiene que ser un apoyo contra todos
los grupos violentos, no puede ser un apoyo contra
unos grupos violentos y una censura al Gobierno
colombiano, en favor de otros grupos violentos.
Tan terroristas son las guerrillas como lo han sido
los paramilitares. Por eso no se puede ser crítico
de unos y asumir posiciones indulgentes frente a
otros, hay que condenarlos a todos por igual, y
agradecemos a la comunidad internacional cuando así
lo hacen, como lo han hecho declaraciones de
Naciones Unidas, declaración de la Organización de
Estados Americanos (OEA), la Unión Europea, Canadá,
los Estados Unidos.
Colombia merece este apoyo, porque Colombia es firme
en la seguridad y generosa en la paz. En este
Gobierno se han desmovilizado más de 46 mil personas
integrantes de grupos violentos, que han sido
tratadas con toda generosidad.
En estos primeros 14 días del año se han
desmovilizado 94 guerrilleros, la mayoría
integrantes de las Farc, y están siendo tratados con
toda generosidad por parte del Gobierno de Colombia.
Colombia es firme en la seguridad y generosa en la
paz. Desde hace más de dos años, cuatro integrantes
del ELN, la segunda guerrilla, fueron reconocidos
por el Gobierno de Colombia como voceros políticos
del ELN. Se suspendió la orden de captura que había
contra ellos, para facilitar con ellos diálogos,
diálogos que han sido impulsados por el Gobierno de
Colombia con toda la buena fe.
En el momento que las Farc quiera, que haga
demostraciones de buena fe, que quiera negociar la
paz, el Gobierno de Colombia está dispuesto a
concederle todos los beneficios dentro de nuestra
Constitución, a facilitar ese proceso de paz, y el
Gobierno de Colombia, en el momento que avance la
paz con las Farc, sería el primero que dejaría de
llamarlos terroristas, y el primero que le pediría
al mundo que, como una contribución a la paz, en
adelante no se les llame más terroristas.
Quiero recordar al mundo que Colombia empieza a
progresar en lo económico y en lo social porque ha
progresado en seguridad, porque ha debilitado las
guerrillas narcotraficantes y ha estado en un
proceso bien importante de desmantelamiento del
paramilitarismo narcotraficante.
Esta experiencia: a mayor seguridad mayor,
prosperidad social y económica; esta experiencia: a
medida que se debilitan los grupos terroristas
Colombia empieza a prosperar, nos lleva a una
conclusión: lo humanitario no puede obstruir la
seguridad.
Por eso, acabo de explicarle a la señora
Viceministra de Francia, enviada del Presidente
Sarkozy, que el camino que el Gobierno de Colombia
ha abierto para obtener la liberación de los
secuestrados que siguen en poder de las Farc, es el
camino de la zona de encuentro con mediación de la
Iglesia Católica, que ha propuesto esa zona de
encuentro.
Una zona de encuentro en área rural, sin población.
Área rural sin población y sin instalaciones
militares o policivas. Debo recordar que Colombia
tiene solamente en selva, 578 mil kilómetros
cuadrados.
Le explicaba yo esta anoche a la señora Viceministra
enviada por el Presidente Sarkozy, que el camino
humanitario para liberación de los rehenes que
siguen secuestrados por las Farc es el camino de la
zona de encuentro propuesta por al Iglesia Católica,
que el Gobierno de Colombia ha aceptado.
El mundo debe tener en cuenta todas las personas que
las Farc ha asesinado: los 11 diputados
vallecaucanos, el grupo de secuestrados que
encabezaban el ex ministro de Defensa, Gilberto
Echeverri, y el Gobernador de Antioquia, Guillermo
Gaviria, con 9 integrantes de la Fuerza Pública.
El mundo debe tener en cuenta que las personas que
siguen secuestradas por las Farc están sometidas a
tortura, lo que refuerza los argumentos para señalar
a las Farc como grupo terrorista.
Los últimos testimonios sobre esas torturas los han
entregados las señoras recientemente liberadas: doña
Consuelo González de Perdomo y la doctora Clara
Roja. Le han contado al mundo que parte de esos
secuestrados, los integrantes de la Fuerza Pública y
los dirigentes políticos, permanecen en jaulas y con
cadenas. Eso es una tortura inadmisible, un
agravante de este secuestro terrorista.
El mundo debe saber, el mundo debe tener presente,
que en los últimos 10 años 750 secuestrados por las
Farc no han regresado a sus hogares. Hoy esas
personas debemos tenerlas como desaparecidas. Otra
infamia del terror de las Farc.
Al recibir esta carta del Presidente Sarkozy, y en
mi conversación con la señora Viceministra enviada
por el Presidente Sarkozy, he expresado que el
camino que vemos hoy es el camino de la zona de
encuentro propuesta por la Iglesia Católica, que el
Gobierno de Colombia ha aceptado.
Seguiremos trabajando con la Iglesia Católica en la
búsqueda de ese camino”.
(Fin)
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